Cuando empezamos a diseñar Free Land sólo teníamos una cosa en mente: tenía que ser una colección única, queríamos buscar una diferencia con el resto, y al mismo tiempo su estética tenía que ser accesible, sin excentricidades. Decidimos darle al color un papel principal en la personalización de nuestras gafas.

Constantemente buscamos nuevas combinaciones y contrastes. Desarrollamos materiales personalizados y tratamos cada modelo como una pequeña obra de arte cuya paleta debe excitar nuestros sentidos.

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Cuando empezamos a diseñar Free Land sólo teníamos una cosa en mente: tenía que ser una colección única, queríamos buscar una diferencia con el resto, y al mismo tiempo su estética tenía que ser accesible, sin excentricidades. Decidimos darle al color un papel principal en la personalización de nuestras gafas.

Constantemente buscamos nuevas combinaciones y contrastes. Desarrollamos materiales personalizados y tratamos cada modelo como una pequeña obra de arte cuya paleta debe excitar nuestros sentidos.